Blogia

un viaje a la nada

elípticas

elípticas

hoy soy un lodazal
escarcha turbia de más pena
de tu pena

y soy el árbol vacío
en cada orilla

cíenaga de olvido
carcomiendo... la raíz

¿Cuántas vidas hacen falta
para aprender a vivir
y dejar vivir...?

no tengo más respuestas,
MutAntE

estoy,
pero no olvides que los árboles
se mueren
aunque permanezcan firmes,
de pie.

mheL

anoche...

anoche...

Me dormí
en tus brazos
invisibles,
de espuma los sueños
bordados de luz

noche clara alumbrando
en tus ojos de tierra
el desliz del deseo
naufragado
en la piel

Me dormí
en tu espejo vacío
de corriente serena
gota a gota mi sed,
una ilusión

cielo oscuro, remanso
en tus manos la luna
funde el beso encendido,
cada pulso…
un temblor


con tu nombre en la boca
y el gemir del rocío,
cabalgando luceros...
me dormí

mhieL

PS: gracias Ti

teoría y práctica

teoría y práctica

Preguntaste si estoy enojada con vos porque no pensamos lo mismo. Pero…
¿Cómo puedo enfadarme porque decidas querer o no querer a alguien?
¿Cómo va a molestarme que intentes ser feliz?
¿Cómo voy a juzgar yo tu decisión de estar o no estar sola?
¿Cómo crees que no me importe tu dolor…?

Mirá… flaquita… Nadie puede hacer teoría del amor y tratar de opinar desde afuera en un diálogo de a dos. Cada pareja es un mundo con idioma, fronteras, culto y costumbres únicas. Vos sabés lo que pienso. No me parece justo ensayar un discurso pero aunque sigas creyendo que soy una insensible… lo único que cuenta es lo que sientas vos.

Mi idea del amor no tiene, desde hace mucho, definición de diccionario. Parafraseando a Benavente cuando hablaba de dios, podría decirte …. “No sé si existe el amor… pero lo necesito, lo necesito, lo necesito…” Aunque, de elegir…. mil veces me apego a la boca de Keats, el poeta cuando exclama a su amada Annie Laurie…. “Mi religión es el amor y tú eres su único dogma”
Pero nunca, hasta ahora…. una frase tan sabia a mi criterio, como la del mismísimo Shakespeare cuando dice: “If you love something, let it go. If it comes back… it´s yours. If it never comes… it never was…”
Porque en definitiva… me parece… lo único que puede trazar las diferencias, es la libertad. Y hablo de todo, en cualquier campo, en todos los aspectos. Desde ella en adelante: la vida…

Y voy a teorizar, aunque no quería…

Si me decís como ayer: “Estuvo con otras minas”… Yo entiendo tu rabia y hasta podría incluso consolarte, pero después de las lágrimas…¿no vienen los por qués?... Porque casi siempre hay uno o varios. Entonces; la primer contradicción: “Amar no es poseer y es poseer”

Si amo a alguien entiendo antes que nada, que es otro ser y siempre lo será… aunque su esqueleto y el mío acabaran secos y fundidos hasta el delirio de la consumación (como en el cuento).
Ser otro es tan lícito y fundamental como ese deseo que sustenta al deseo. Y si asumo que el otro es libre…¿puedo pretender ser yo su único camino posible hacia esa libertad?

Ya sé que “no es normal”. Comprobé en carne viva que ni aún la sinceridad más transparente alcanza a resarcirnos del dolor. Pero todavía puedo distinguir amor de egoísmo y puedo morirme de amor sin esperar recompensas… pero puedo más, entender el amor a la libertad y con ella … la vida… y extinguir o exorcizar así el dolor y el egoísmo.

Y si decís: “Me mintió”… Entonces te pregunto, ¿le cabía otra posibilidad?. Segunda contradicción:“Mentir no es engañar, es engañarse”
Porque… jamás hay una verdad absoluta y por consecuencia tampoco una mentira absoluta. Se puede mentir al otro y se puede mentir con el otro. Pero, no hace falta mentir si la confianza cabe, si esa semilla descubre terreno propicio en ese abono de dos.

Mentirle al otro, cuando se lo ama como “otro” y como corresponsal de amor… es un despropósito que sólo tiene cabida cuando el puñal traiciona el halo fueguino de la libertad. Y mentir con el otro… pudiendo desenredar amarras para aventurarse a la sinceridad, es patológico.
Como decía Osvaldo, mi buen querido psicólogo de añares ha… “en una pareja se compatibilizan patologías”… y guay si tenía razón!

La mentira, en resumidas cuentas, cuadra solamente si falla la libertad y es espada y coraza en una lucha sin cuartel. Y… estoy segurísima de que me vas a decir: “No existen tus idealismos, mhel”…. Y es probable que te responda con otra y tercer contradicción: “Lo imposible es posible”

Porque… si el modelo, los parámetros, las costumbres, las medidas, la experiencia… han demostrado y siguen demostrando que no nos han de satisfacer jamás por éste costado que les conocemos y les sufrimos…. ¿qué hacer? ¿sucumbir? ¿aguantar? ¿llorar en los rincones? ¿padecer?....
Nadie tiene la receta de la felicidad. Hay que inventarla cada día cada minuto. Encontrar cómplices o atreverse solo y entramar esta tremenda fechoría que es VIVIR… con mayúsculas (porque no estoy hablando de la otra subespecie del “sobre”vivir aparente y de respirarcomerdormir…. No.)

Si mi alma hecha pedazos clama una pizca de clemencia, se la doy. Aunque tenga que escribir de nuevo la historia de la humanidad y me entregue a todas las hogueras del infierno.
Te lo digo, como lo veo.

Fidelidad no es sinónimo de amor
El amor no existe sin libertad
La libertad se sustenta en la confianza
La confianza se construye de verdades concretas
Lo concreto no es absoluto
Los absolutismos rayan el egoísmo
El egoísmo exige pertenencia
La pertenencia reclama fidelidad
Y fidelidad… no es sinónimo de amor

Y otra vez…
Paradojas. Contradicciones. O nada más … que mi humilde percepción
Y……

No estoy cuestionando las costumbres de nadie. No emito juicios de valor ni en pro ni en contra de la fidelidad. Sólo sé y sólo digo que el amor es otra cosa mucho mas lejos o más cerca que un acuerdo material.

(Por si acaso, no me tomes en cuenta, mujer. La experiencia es siempre individual. Pero no…. No estoy enojada con vos. Te quiero demasiado aunque jamás estemos de acuerdo)

mheL

Salvació…

Salvació…

-versos crecidos con palabras robadas,
desde un poema de Pere Bessó-

Otra orilla del barro de mi barro
en un extremo pujando hacia el abismo
y los pies deshechos
dolidos de escarcha
que entumece la partida.

Cuando las manos paren caricias
“com les portes de lámor sense llinda”,
mente y galope
idea y latido

estallan mil mundos subterráneos
carne y sangre
sal y marea

donde no cabe una promesa más promesa
que el corazón atento,
“les dues ulls oberts”
y léxaltació de un verso

roig… com´un beset.

mhieL

Gracias company!

castillos de arena

castillos de arena

Hablábamos del ser humano, de la fragilidad del “uno mismo”, del precio que se paga por un sitio en ésta sociedad escrupulosa. Y sin hacerle asco a la autocrítica, intenté explicarle por qué yo no puedo simplemente cerrar una puerta y jugar a ser feliz.

Tal vez era como él cuando di el gran salto, ese que me separó casi el alma del cuerpo por completo. Ese que me acercó a la naturaleza más íntima y me alejó años luz de la “civilidad”. Pero… si buceo un poco más hondo, sé que no es cierto.

Hay detrás de mis retinas, una nena de seis años que llora amargamente. Todavía escucho de sus labios suaves el desconsuelo y aquel deseo intacto de las noches…”No quiero vivir más…”

No sé cuántas veces ni cuántas noches. No sé si mi madre lo recuerda o prefirió borrarlo como tantas otras locuras mías. No sé si supo alguna vez que lo decía en serio, que siempre fue en serio y que quizás el gran problema de mí, es que todo es “en serio”.
Por eso me dolía tanto cuando ella y otros suponían en voz alta…”Ella actúa así para llevar a contra… eso la entretiene…ya se le va a pasar”

Ojalá hubiese sido un pasatiempo, porque no me apretaría el espíritu. Habría aprendido a no salir lastimada, por lo menos.
Si fuera estar pendiente de actuar a la inversa, me habrían internado hace añares. Padecería agotamiento mental o paranoia severa, declarada.
No digo que no sea posible. Digo que viviría más cómoda o menos inquieta. Porque…. me pregunto, me exijo, me critico, me asumo, me cuestiono, me condeno, me pruebo, me desafío… y vuelvo a armar lo que queda de mí después de cada limpieza. Y ensamblo los pedazos y uno los despojos… y el resultado es el mismo.

Como castillos de arena, quise construir otra mujer debajo de ésta imagen y casi lo logro una vez, un tiempo, una vida. Cuando anudé los vientos. Cuando quise amar y que me amaran. Cuando dibujé un hogar y un rol de guión prestado. Cuando decidí tener un hijo. Cuando cambié mis alas por pies enraizados. Cuando guardé mis blasones y sepulté el último ariete. Cuando arrojé mis versos desde un acantilado. Cuando perdí la memoria en copas de responsabilidad….
Y viví siendo quien no era.

Se puede. Eso existe…. Y duele….. como una lluvia de espinas sembrando los pulmones.
El aire se vuelve escaso, la respiración entrecortada y los ahogos entumecen el paso del oxígeno hasta que el corazón se endurece, de miedo y de desgarro.
No es metáfora. Lo sé.
Duele. Duele la vida de ficción tanto o más que la de ser uno mismo. Entonces, en ese punto limítrofe al vacío… cuando los castillos de arena delatan sus cimientos improbables, los desmoronamientos vencen sin batalla. Y los versos, que no son más que jirones del alma hecha palabra… dan la vuelta sobre el cielo más lúgubre para golpear como vuelo de bumerang el cachetazo a plena cara.

No soy más ni mejor que otros. No tengo la llave de ninguna sabiduría. No me engalano de estos ojos descreídos. No me complace éste cansancio de buscar reparo en ningún sitio.
Definitivamente no tengo nada de que enorgullecerme ni ninguna versión amable del mundo, que venderle a nadie.

A veces, muchas veces, admiro en silencio a quienes encuentran su modo de congeniar con el orden, con lo aprendido, con lo enseñado, con lo aceptado, con lo posible, con lo reglado, con lo establecido….
Es menos lágrimas aprovechar corrientes que remar en contra. Y es más fácil ser aceptado. Y es… hasta: posible, encontrar en las orillas un lugar.

No supe. No pude. No quise.
Y tal vez… lo único decoroso es haber aprendido a leerme a mí misma, en cada oportunidad en que recibía y recibo la sentencia…”Qué rara que sos, mhel…”
Y “raro”, no implica superlativos ni diminutivos. Es, a todas voces un simple sinónimo de “diferente”

Por eso, cuando hablamos, no temo desnudarme los llantos. Aún en ratos de exposición a contraluz.
Y… es cierto aquello que dijiste…. No puedo enseñarte a ser feliz. Es algo que sólo se descubre en solitario, si acaso se descubre, si acaso existe…
Pero, te enseño-aprendemos a que seas vos mismo, con cada sinsabor y cada instante, aunque te rabie y te de trabajo y me pelees hasta el infinito por hacerte todo tan difícil…!
Aunque te hierva la sangre, no es veneno… creéme… es el antídoto. Porque tal vez, el ser quien seas además de dolerte es la única verdad que un día cercano o remoto… te salve.

mheL

Nana de viento:

Nana de viento:

Había un arroyo angosto frente a mi puerta, que recorría cada mañana hasta bajar al mar.
Muchas veces me senté en ese cruce de aguas, fusión de dulzura y sal. Y salió, así ésta nana... para dormir a un dragón.

Tal vez, una noche quiera cantarla y tal vez se acurruquen tus alas en mis brazos vacíos... como los siento: hoy.

*

Arrullo de brisa y río
donde se apagan las penas
de amares desbrujularios,
duerme en mis brazos de arena

Cierra los ojos sin miedo
que no quiero hacerte daño
sueña este sueño marino
que trajo el viento en su canto

Lluvia de sal y cenizas
encerradas por mil años
tú liberaste una noche
al dragón de los naufragios

Arrullo de brisa y frío
donde se angostan las penas
de amares desbrujularios,
duerme en mi cielo de arena

Barre la bruma tus pasos
cada surco y cada palmo
guarda el secreto de un tiempo
del andar más solitario

Cómplice de madrugadas
sin rumbo, mapas ni huella
viajero de nube y grava
zarpan de ti, las estrellas

Arrullo de brisa y río
donde se apagan las penas
de amares desbrujularios,
duerme en mi nido de arena

Cuando despiertes un día
como el sol de las mañanas
rompe éste hechizo de luna
bajo el muelle de tu almohada

Escribe un verso sin dueño
en cada orilla y barranco
donde lo arrastren las aguas
que me consuelan el llanto

Arrullo de brisa y frío
donde se angostan las penas
de amares desbrujularios,
duerme dragón en mi arena…

mhieL rojA

Escrito en Bitácora de Viaje

Aquelarre

Aquelarre

Mesa de cuatro mujeres…
No sé por qué me involucro en esas ruedas… si al fin y al cabo nunca he llegado a conciliaciones ni siquiera teóricas. Pero la ocasión era especial. Reunión de hermanas y la adoptiva, entre nosotras, como hacía mucho pero mucho no ocurría.

Noche pegajosa en la city, un poco de sueño y rincones llenos de almohadones, velas de colores y sesiones de pies descalzos equilibrando el calor.
Hablar entre nosotras, me doy cuenta ahora que lo escribo… conserva esa rareza de civilizados compases, de idas y venidas, de no interrupciones y de saber escuchar-preguntar-opinar, con la calma sospechosa de una confabulación.
Bueno…. Sépalo quien lea: las mujeres que no chillan, que no invaden y que no superponen discursos también existen. Como calandrias, y no como cotorras… desbordamos anoche, nosotras, las voces contra el paso del reloj.

Habían sido tres febreros sin rostro y los secretos des actualizados esperaban para descubrirse.
Una que ha disuelto pareja. Otra que debe decidir si hay o no boda pendiente. Otra que solo piensa en estridencias cómo evadirse de casa de los padres. Otra que guarda silencio desde el suelo ovillado de penumbra.
Y las letras, los interrogantes quietos, los silencios, las risas, las palabras.

-No te cases, si así estás bien-
-A veces pienso demasiado en el otro-
-No se si quiero quedarme con éste hombre….-
-Yo no sabía lo que es estar cuidada por alguien-
-Que no te persiga tanto-
-A mí ya me hubiese saturado…. Si te extraña, que no te agobie-
-Alguna vez voy a tener un hijo-
-¿Qué es mejor, tenerlos o no tenerlos?-
-Ahora le salió el poeta de adentro-
-Yo no quiero un tipo que me condicione-
-Nunca me imaginé que me lo pidieran-
-¿Lo amás?-
-Antes no…. Ahora sí…-
-¿Saliste con tu compañero finalmente?-
-No-
-¿En qué andás?-

…

Tenía que suceder en algún momento de la velada.
Ya lo saben, las tres. No hay misterios.
Entre el platillo de lo posible y lo inverosímil, es fácil adivinar dónde buscarme. Aunque no quepan posibilidades y yo me las invente. Aunque el ojo del huracán apunte directo al corazón y a tragarme como un grano de tierra desprendido.
Hablar de un anhelo es caminar sobre arenas movedizas y entender que tal vez no existe nada después de la sutil pronunciación. Es avanzar por un puente de luna, cuando el agua es suelo y la luz… un resuello.

Pero ella quiso conocer las probabilidades de viaje, porque ofreció varias veces alojamiento en su casa y volví a decir lo que quiero, lo que me pasa, lo que espero.
Escuchó. Entendió. Compartió. Sin embargo…

-“Una cosa es la fantasía que vos tenés de él y otra cosa es verlo en vivo y en directo-“ profetizó: la otra

Joder!!! Siempre sentencia tupido, como una lechuza sabihonda en el pedestal de la media noche. Y ya sé que la fantasía existe. De ella vivo y por ella me desvivo, porque si no… qué sería el existir ralo en éste mundo¡!
Ya sé que la fantasía abre misterios donde sólo cabe el concreto y que enaltece demonios cuando debería achicharrarlos.

“-Mirá si es un demente o un tremendo porquería…-“

Siguió su índice de funestas probabilidades por algunos instantes más. No recuerdo qué dijo porque posiblemente ya no la escuchaba. Pero quise haberle dicho, por ejemplo…. -Las dos convivimos con criaturas así, y no estaban detrás de ningún océano. Nadie nos mintió, nos engañamos solas ¿te acordás?-
Pero… sucede que últimamente ya no discuto ni tan solo puntos de vista. Hay ítems de no conciliación entre mi poco de existencia y las luces ajenas. Y ese desencuentro, amaga enlutarme las alas todo el tiempo…

“-Está en otro mundo. Tiene su vida. Vos la tuya…¿después qué?... Sé sensata, querés ¿?-“

La voz de la razón se oye como un zumbido de campanas en una habitación a oscuras. Retumba en el cerebro y la conciencia cada nota, como culpa indefendible por los siglos de los siglos.
La lógica sube y baja por la médula en racimos afiebrados de mandamientos antisépticos. Y entiendo…
Pero… No. No quiero ser sensata.
No quiero ahogar ningún sueño.
No quiero renunciar a la locura.
Porque…. Yo no sé cuáles son los pasos ni si hay pasos que seguir. No sé si cabe algún plan. Después. Antes. Ahora. Un mundo. Otro. Ninguno. Todos…
No tuve en mente que una noche alguien se atreviera a romper mi hermetismo o viera más allá de mi caparazón. No sabía que un mensaje de botella podía cobijarse en manos tan serenas. No hice promesas ni pedí nada a cambio. No medí las palabras de ida o de regreso. No condicioné los calendarios, ni los ciclos, ni las constelaciones ni las mareas…
No sé. Hoy es esto que poco o mucho, todo o nada…. me hace feliz.

Y ella, que sólo cree en la felicidad “palpable”, de todas formas me recomendaba sus cautelas, me cuestionaba por no afrontar mejor esos otros algo “posibles” y me advertía sobre ejemplos prácticos de mi historia remota. Entonces me acordé del rosarino…. aquel amigo amante y furtivo enloquecido allá lejos y hace algunos silencios… que solía decirme antes de conocerme: “Aunque tengas escamas, seas verde y escupas fuego… no me importa”
Y… si bien, las escamas no son tan visibles, el verde puede mimetizarse de muchas maneras y el fuego… bueno, el fuego… se dosifica con los años o se libera en ventarrón!... Es cierto. Existe ese fluir que nace de pronto y sin quererlo a dos puntas de una charla o de una sonrisa en silencio…
Pero fantasía es una palabra muy volátil y alilada.

A mí… que los colores pastel me deprimen, me gusta ponerle el nombre que le cuadra…. “Es deseo, mujer”. rojo, febril, espeso y tan endemoniadamente dulce como el que únicamente exuda y se destiñe… del querer.

Aunque sea improbable.
Aunque sea efímero.
Aunque sea eterno.
Aunque no se explique.

Y mil encuentros- aquelarres como el nuestro nunca alcancen para exorcizar… el corazón.

mhieL

autoestima

autoestima

autoestima

hace rato que huyo
como criatura de noche
del fondo de la noche
de todos los espejos
porque no quiero ser
porque no quiero ver
éste poco de carne
en los filos hirientes

de más versos nunca
de más hambres jamás
de más besos ninguno

tengo miedo de hallarme
en los ojos en lucha
y descubrir el paisaje
de mis campos más yermos
claudicando terrenos
y agitar blancos paños
donde el hoy ya se agrieta

a pesar de la luna
a pesar de la aurora
a pesar de los llantos

hace rato que huyo
de una imagen sin velo
que me enfrenta a las horas
de acechar... tiempo y sueño...

rojA

crónicas del día...

crónicas del día...

Violento desalojo en Brasil: por lo menos dos muertos

Votare sotto occupazione militare: Giorno di elezioni in Iraq.

El Pueblo Inuit acusa a EEUU por causar el cambio climático

Les dones diem "no" a la Constitució Europea

PENTAGON THREATENED EARLIER TO KILL REPORTERS IN IRAQ

Buscan al cabecilla neonazi en Uruguay

SOS PLANETE: Le thermomètre grimpe Au juste, comment va la Terre ?

***** ****** ****** ***** ***** ***** *****

Me siento como Silvio, cuando decía…. “Hoy mi deber era, cantarle a la patria…”

Porque hace rato que me quedo callada,
mientras esa patria sin fronteras, la mía,
la de los despatriados,
los ignorados,
los naturales,
los indocumentados,
los vejados,
los traicionados,
los explotados,
los desnutridos,
los despojados,
los marginados,
los parias,
los prostituidos,
los nadies…
se me siguen cayendo

a cuentagotas o a raudales
de los mapas y en el cemento
entre promesas y planes sociales
de pena o de muerte
con condena o libres bajo palabra

y qué palabra¿?

Porque no la encuentro
y me falta
y me aprieta
y me duele

Porque no la recuerdo
o no existe
o se esconde
o se olvida

Ya no me quedan palabras
con que nombrar lo innombrable
por eso el silencio…
aunque me estalle en mil graznidos
tu corazón
mi corazón
desde todas las patrias
esperables…

rojA

re-vuelos de libélula

re-vuelos de libélula

Hace días que mi cabeza intenta procesar cada refusilo, la lluvia de meteoritos sobre el pantano de mi materia gris.

El regreso de Marian estaba prácticamente dibujado en las retinas, tal y como sucedió, detalle más o detalle menos. No sé por qué. Quizás porque no caben expectativas ni fantasmas en nuestra relación, que siempre ha estado intacta a pesar de los once veranos que nos distancian las generaciones, de otros tres que separa el Atlántico y de algún revuelo que ya fue conciliado por ésta vocación de no callarnos ni guardarnos nada por cruel o rabiante que amenace ser.

-Estás más flaca, nena-
-Y vos… más chiquita-
-Será más vieja-
-No…. Qué va…. Estás igual que siempre-

Lo que se ve… qué poco importa, tantas veces!
Y no sé… por qué me pasa el tiempo en cuentagotas cuando al amor lo amordaza el horizonte. Supongo, que alguna vez, consuetudinaria feligresa de imposibles… aprendí a guardarme intacto, el tic tac de los relojes que alejan cariños y acercan soledades.
Como un alhajero vacío que atesora recuerdos y presencias, como luces de luna, amaneceres o aromas tibios de rocío. Ella está en casa y todo es como era o como nunca había sido.
Vendaval en calma. Mar de murmullos donde no existen murallones y los que quedan, esconden puentes con vista al vacío.

Vencido el temblor del primer día, los flashes de la cámara insoportable en manos de madre, las sorpresas de quien ha crecido, el llanto o la contención contemplativa.
Superado el interrogatorio de los jueces simbólicos, que por el “bien” ajeno se hacen eco de mil culpas. Como gota de agua que abre paso al deshielo… el paisaje se descorre de neblinas y se despega las lagañas de sospecha.

Pero cuando se comparten secretos, las sorpresas se vuelven menos que espectadores y no hay lugar en escena para montajes del ser.
Entonces… hay un día y un instante en que las horas y los meses y los años, dejan de tener sentido trágico y no son piedras en cuello de un ahogado sino solamente un modo frío de contar.

Las experiencias suplantan la rutina.
Las vivencias perfuman lo solemne.
Las anécdotas condimentan la monotonía.

Como volver a tender una mesa para ocho, otra vez…

-Falta un lugar para papá, cuando venga del club-
-Cojo ésta silla de aquí-
-Mejor que se corra para éste lado-
-No digas “correr” que parece otra cosa-
-Bueno, no digas “coger”… que también parece otra cosa-

y los “parece” o los “son”…. Los “aquí” y los “allá”, los “antes” y los “ahora”… crujen en bocas nuevas con sabor a complicidades de infancia.

La vida avanza a donde la fuimos llevando y de pronto, mirarse a los ojos del presente es como una caricia caliente de manos del pasado y devolver el reflejo en sonrisa… de esa luz encendida entre nostalgias.

-¿Qué hacés esta tarde, marian?-
-Desarmar el dormitorio y sacar todo lo que no me importa tener aquí y que tampoco me voy a llevar-

Volver es siempre una lucha repartida. Dos mundos. Dos tiempos. Dos espacios… y entremedio, el oleaje agudo del amor, que no da treguas.
Pero volver, es ya también ganar una batalla: al miedo, al rencor, al olvido, y a uno mismo. Y… seguramente, lo más impactante de volver… es descubrir saber confirmar, que por más cariño y pertenencia… los pies conocen el camino… y están listos, para otra vez: partir.

Las libélulas
desean la lluvia
como alas violetas

de cada primavera

y tal vez…
las bienvenidas
nos quepan en la mano
que pinta más color

donde…
los parasiempre
se mueren de sueño
o de tristeza

abona el suelo
del instante,
como eterno paisaje…

una ilusión


mheL

Iniciaciones y paganismos

Iniciaciones y paganismos

Caminamos por la calle buscando nada. Peatonal de pueblo costero, cuatro o seis o diez veredas céntricas y el mundo que se ofrece en plenitud de artistas jóvenes o mezquindad compra-venta de ilusión.
Yo intentaba hacerlo cambiar de gorra y lo llevé a un sitio con variedad de modelos étnicos donde nada le gustó, por supuesto.
Él me arrastraba a la vidriera de los piercings recordándome aquel trato de “paso de año y me hago uno” mientras, a mi criterio, no hay ni habrá acuerdo si no aprueba antes de marzo la materia que debe: Civismo¡!
Y discutíamos puntos de vista con la naturalidad sabida del ejercicio monótono y cotidiano, hasta que ella, una chica de campera amarilla y logo en la espalda, nos sorprendió…
Mano extendida y una frase a la que no presté oído ni atención. Le devolví un gracias y descubrí un blíster plateado con tres preservativos en mi palma.

-Son para mí-sentenció el malcriado, robándolos
-¿Perdón???!- exclamé exagerando a propósito –Sos muy chiquitito para esto todavía…-
-¿Y para un piercing no?-

No estoy nunca segura de lo que voy a decirle, hasta que lo digo. He improvisado discursos casi 14 años y los resultados suelen ser sorprendentes. Cuando: sorprendente, no significa óptimo ni bueno ni decente. Pero… la teoría antropológica y las historias tribales, tienen la ventaja de un atractivo misterioso.

-Primero: es el ritual de la pubertad. Segundo: el cambio de rol en el grupo. Tercero: la iniciación sexual-

Él escucha. Ya no tanto ni con la misma atención de cuando era un crío ávido de leyendas y mitos extraños. Pero al menos, escucha y supongo que… si no para hacer caso a nada… sí para “ampliar su horizonte” de conocimientos inútiles. Y hasta ahora, le había gustado bastante la idea del pasaje de edad y etapas, el cambio de atuendos rituales, el bautismo pertinente, la aceptación del clan de la nueva personalidad y las pruebas consiguientes para ser “parte de” un grupo determinado.

Porque…. ¿acaso no es lo que todos hacemos e hicimos al dejar de ser niños?...
Intrínsecas cuestiones de nuestra humanidad más remota o aquello de la: memoria colectiva, cromosomas, genes, imprinting, aprendizajes, pulsiones, cultura, y no se me ocurre qué más….

-Bueno… Se vencen en el 2008. Tengo tiempo para pasar al nivel 3. Así que… son míos-

Da igual. Estarán en el botiquín del baño hasta que sea. Por ahora, la vida se parece a un juego de computadora. Hacer proezas, almacenar energías y ascender estadios.
No hubo clases teóricas sobre sexualidad ni profilaxis esa noche. Ya las tuvimos varias veces desde que descubrió aquella tarde y hace muuuuucho, un “forro” en el arenero de la plaza. Por ahora, me basta con que sepa que existe protección, cómo usarla y para qué. Porque de los tiempos, no hay mucho que argumentar.

La escalera tribal se sube de a varios saltos a veces. De a escalones salteados. Marcha atrás. En orden meticuloso. O no se sube. Pero eso no voy a contárselo ni como cuento siquiera, porque es algo que le cabe descubrir…. con golpes, ensayos y experiencia…. sólo y personalmente: a él.

mhieL

Escrito en Bitácora de Viaje- Frente al mar

Más Instalaciones y Obras de Leon Ferrari: aquí

paper-skin

paper-skin

Hay días desteñidos
en que simplemente desearía
borrarme
como un dibujo
en los trazos de un niño
que ensaya monigotes
les esculpe una sonrisa
y más tarde
troquela cada miembro en morisquetas
o en aviones de papel
o en pelota abollada
en un rincón de los caprichos

Hay días oxidados
como éste,
en que rodaría sin rumbo
por las calles calientes,
corazón de hoja blanca
y mamarracho
a los brazos de un sol que me incinere
sin penas, sin culpas, sin preguntas ni respuestas…
la raíz

mhieL

Escrito en bitácora de viaje. Regreso

Maeve

Maeve

Hay una gata viejita
que está aburrida

Duerme y ronronea
como una chimenea

Le gusta el atún
el flan y el jamón

Se acerca a la hornalla
se quema el bigote
y me viene a buscar

K3l_

Así sentía K cuando tenía seis años.
Así jugaba con ella cuando era un bebé.

Así de simple y bella era Maeve,
"ma be"
una de las primeras palabras para él.
una de las primeras amigas
para morder los tientos del corralito y liberarlo

La que corría pronto a la cuna si lloraba
y se sentaba a su lado para verlo estudiar.
La que robaba las gotas
de todas las canillas.
La equilibrista.
La mala.
La gruñona.
La de las tortas de atún y cumple años
en san valentín.

Así de nuestra y de nadie
orgullosa y rebelde.
Así era y es.

Así de inexplicable

como el vacío de dormirse
en el hueco de mis brazos

para soñar con ser libre

y para no volver...

m

Piedras al tren

Piedras al tren

Las ciudades acumulan miserias como árboles anillos. Concéntricos laberintos de lástimas se van sumando a medida que las vías se acercan o se alejan de los núcleos urbanos. Y los contornos se disuelven de luces y se licúan de harapos, niños, chapas, perros, pies, latas, caras, piedras, manos.

Piedras. Manos
Manos. Piedras.

Los que consumimos andenes como golosina tierna, sabemos que hay conjunciones dolorosas y leemos vidrios rotos de historias vivas y esperanzas muertas.
Siempre. Casi siempre, el guarda recorre pasillos y da la voz de alarma: “-Bajen las persianas por favor-“

Si la experiencia no falla y nunca sucede, en minutos seguidos se desata la tormenta. Y hay quienes alcanzan a preguntar los porqués justo a tiempo para esquivar el golpe. Y hay quienes nunca osarán volver a abrir una ventana. Y quienes seguimos la rutina de ida y vuelta con pena en los labios vacíos.

Llueven piedras a cada lado del vagón de todos los vagones de todos los trenes del paisaje.
Lluvia artificial de voluntad sin tregua. Lluvia natural de injusticias no saldadas.

Las piedras golpean sin pensar.
Los pensamientos rajan ventanillas.
Los cristales se rompen en astillas.
Cada esquirla es un niño que se va…
Y adentro… somos una masa heterogénea de carnes agriadas. Nunca una actitud caliente. Pocas veces la sonrisa. Jamás un entender(nos)

En apenas unos pocos minutos, estamos expuestos a ser nosotros mismos. Se desnuda la humanidad en la vigilia y la realidad cobra el sentido más espeso.
Le pregunté a K, -¿Por qué tiran piedras al tren?- para saber qué piensa. Y me miró casi seguro, como si ya hubiese hecho su análisis muchas veces antes de hoy, de éste viaje o de cualquier otro.
-Porque el tren lleva gente de vacaciones. Ellos jamás tendrán un veraneo. Tienen rabia y sólo piedras. Es su manera de decirnos: estamos acá-

y yo me quedé pensando. Pensándolo. Viendo a esas otras personas en el mismo vagón. Algunos “adultos” con familia, alardeando de las bajezas del populacho. Algunos chicos vociferando “¡putos!”… y “¡villeros!”… a más chicos apenas diferentes y tan iguales y tan nuestros, del otro lado de una persiana y un mundo.
Y me quedé escuchando a la señora que les decía”ssshhhhhh” con un dedo en la boca, mientras el marido panza de escuerzo y cigarrillo, festejaba con la proeza infantil.
Y… escuché con atención a la anciana que rezaba un “pobre gente”, empapada en paños de caridad serena.
Y… observé también con guiño de ojo, a ese punki gigantesco, que osó elevar su persiana, abrir el vidrio y sacar su medio cuerpo para ir saludando con palmas y gestos sencillos al villerío, a los curiosos y a los sorprendidos tiradores de piedras…

Extraño es éste mundo…. Donde unos y otros creemos saber lo que jamás sabremos y especulamos, y teorizamos, y escribimos…
Volví a interrogar a K, mi observador más cercano, -¿Por qué los de adentro tienen esa actitud de mierda?-
-Es miedo a convertirse un día en ellos de afuera, me parece, miedo a ser pobres. Como supuestamente son “civilizados y cultos” no devuelven las piedras. Cierran las persianas y se defienden ignorándolos…. Que es como matarlos definitivamente…-

Cuestión de clases…. Podría ser. Pero, se me ocurre imaginar, que no hay un “definitivamente” para la marginación… y no lo habrá…
Mientras existan piedras y manos.
Mientras alguien desafíe el folklore del silencio.
Mientras pongamos el cuerpo como garantía de cambio.
Mientras haya viajeros despiertos.
Mientras quepan ilusiones.
Mientras detrás de la piedra en la mano, afloren sonrisas más allá… de raíles, barreras o estación…

m + hieL

Escrito en bitácora de viaje

paisajes recuerdos matices

paisajes recuerdos matices

no puedo evitar pensarlo
porque los viajes
son siempre galería imprevisible
para la imaginación

y hace tan poco y tanto
hablábamos en broma, de paseos
que ninguno sabe a ciencia cierta
si acaso un día, existirán...

que sin querer
me pierdo en la ilusión
de alguna vez un tren, un micro
o un avión que nos acerque

y pasan por mis retinas los paisajes
de tu tierra, de mi tierra, de ninguna

veo sin ver el poniente
de un campo de matices
donde no existe la distancia
y es eterna

y sin querer
me enreda el eco inextinguible
de tu voz salpicando mis oídos
o alguna promesa sin promesa
de mochila al hombro
ruta o carretera

como un sueño despierto
de ventanilla entreabierta
lloviznan tos ojos que no sé
y granizan tus manos que no puedo

y te extraño otra vez...
siempre
a cada instante

más acá de las metáforas
o más allá... de las fronteras...

mhieL rojA
desde un vagón de tren

Llegar y partir...

Llegar y partir...

-¿Te vas en tren?.... Pero en micro te ahorrás casi tres horas-

Y si… que viajar en tren me resulta placentero, no es una novedad. Porque prefiero contar historias y personas y no garitas de peaje. Pero mientras la máquina desdoblaba los minutos entretejiendo niebla al paisaje, yo intentaba descubrír algún otro por qué. Y me acordé del abuelo. Ese que había sido maquinista en Asturias y que se encontró algún otoño cruzando el mar. Un mar que luego de idas y venidas, territorios y colonias, volvió a depositarlo en un destino distinto, ya no más ferroviario… pero sobre el núcleo medular de la estación.

Constitución era el paseo obligado y dominguero de su mano. Y no sé qué decían sus palabras, pero siempre me viene a la memoria la mirada. El cariño impreciso de unos ojos acariciando rieles y vagones, engranajes y señales ahí… desde esos puentes oxidados donde solíamos quedarnos a ver y esperar, que alguna formación inundara de ruido la quietud mágica de aquellas tardes de infancia.

Más allá del romanticismo y detrás de la corteza, es contradictorio el encanto, ya lo sé… Porque el mismo tren que destruyó el modo de vida de los antiguos pobladores de esta tierra, es el que abrió futuros para otros, a costa de sangre y exterminio. Y es el mismo tren que cimentó repúblicas-granero y que alimentó a millones de hambreados en guerra de otros mundos y es … el mismo tren que cambió de manos tantas veces, como la puta más puta del burdel.
El tren…. Es ese tren que se quebró en collar de perlas raído, de la codicia más cruenta de los gobiernos-empresa. Paradojas péndulo de lujo que al volver… hoy la tierra del inicio volvió a quedarse sola, en puñados de poblados fantasmales, empobrecidos, secos, agusanados, desiertos…. Pero lejos y ausente de sus primigenios indianos.

Y por qué, a sabiendas de la Historia…. Que me duele a mansalva, ésta insistencia del tren o no tren¿?.... Y la remota fantasía de una casa estación o un vagón en la intemperie…

Es probable que los recuerdos almacenen querencias sin siquiera preguntarnos. Y de ahí en más, uno se vaya construyendo su propio sistema de rieles, estaciones, boleterías o vías muertas. Porque parece, en éste sueño… que la vida es eso sencillamente. Un improvisado viaje en tren donde guarda, maquinista, señalero… son nadie y uno mismo a la deriva de un único exclusivo e irrepetible … riel

mheL

escrito en viaje de una bitácora insomne

caracolas náufragas

caracolas náufragas

me voy al mar
porque lo extraño
y no recuerdo ya cuánto ha pasado
desde la última vez que mis ojos
se hundieron en sus grises,
fulgor de una tormenta de verano

me voy al mar
a otros silencios
donde sepa ser yo misma ese misterio
que una noche develó
tu sin razón…

Y … no sé, mientras tanto, voy pensando…

qué te puedo regalar
que sea mío
para que entiendas que sin lágrimas
espero

desesperadamente ser:
carne en tu boca
y manantial fugitivo
del deseo…

me voy al mar
porque te extraño
como un crepúsculo naciendo
de las aguas, roja ilusión
el horizonte que te sueña
del otro lado un compás mediterráneo

Y … no sé, mientras tanto, voy pensando…

qué te puedo regalar
que no sea mío
para inventar esa palabra
que no existe

y decirte
que no hay tiempo
de escaparle; marinero
a la ingrávida red,

de los sentidos…


me voy al mar
a otros rumores
donde pueda ser yo misma esa botella
que una vez rescató
tu compasión…

me voy al mar
hacia otra ausencia
mientras sueño regalarte caracolas
que a tu playa… alguna vez…
han de llegar
¿?

Te lo dije: Créeme… los naufragios suelen siempre ser mi llegada y mi partida y no me importa.
Me voy al mar

mhieL

The She Cat

The She Cat

Ando tan confundida conmigo, que se debe de notar más de la cuenta. Porque ella viene a verme sin sonidos y se sienta en mis rodillas o a un costado y me mira con lágrimas de sus ojos amarillos.

Eso quiere decir: “Contáme. Con nadie has vivido tanto tiempo ni tantas cosas, mhel. Aquí estoy. Acariciáme. Dejá que te cuide como antes. Como tantas veces. Como cuando éramos solo nosotras dos. Como cuando estás sola que es igual que decirte: como siempre”

Maeve tiene el don del silencio y la virtud de la complicidad, o al revés, porque es lo mismo. Y a veces creo que puede leerme la mente, al mismo instante que me aloja en la suya.

Pasan los años y los secretos. Ella se apaga y yo la enciendo. Yo me derrumbo y ella me aquieta. Apenas se adivina en ésta torre de condenas … quién es quién o cuál es cuál…

Pero ningún hechizo dura para siempre. Y cuando llegue el día o la luna de las hadas… alguna de las dos, caminará a la Libertad…

mhieL

Mi chico del Barri del Carme

Mi chico del Barri del Carme

Hace mucho que quería escribirte, pero una carta verdadera, de las de tinta y papel que se palpan, se rompen en partes o se guardan en cajas del tiempo.
Te lo he dicho muchas veces y no sé si me creerás. Cuando una noche navegando, yo llegué a buen puerto allá en PS, no hubo requisas ni pedido de visa ni chequeo de equipaje ni juicios previos ni sospechas de migración…

Pasé donde hubo luz o penumbra, según cada ocasión y no sé por qué ni cómo, pero de pronto me encontré ya no en un muelle sino en casa.
Había vecinos en cada ventana y saludar con sonrisas y nombre propio a cada quien. Había lumbre en madrugadas para acompasar nostalgias y manos tibias como puentes que trazaban la ilusión… de otros sitios posibles aquí mismo en éste mundo tan nuestro y tan ajeno.

Y tal vez, después de todo, sí te envíe esa carta. Al menos para que sepas que tu sueño es mi sueño y que parte de esa historia compartida, me ha arrimado amigos de cerca y de lejos y horas imborrables de lucha, de idea y de amor.
Hablo aquí por raas, por killa, por el fotógrafo (aunque me haya desterrado de sus días), por Pere, por Shinazky, por Santiago, por Cero… y todas las voces de los otros “nosotros” que dejaron su huella por allí…

Gracias Migue.

Esto es tuyo por todas esas veces que te hirieron y me hirieron. Para todas las que todavía han de llegar… Salut!

Company...

deixa-les assenyalar-te
com la serp mes malgrata

i... que la lluita no esborre
el recer de la flama

deixa-les que s'allunyen
com l'ombra dell arbre caigut

i... que l'obscur no recreme
nostres pactes més antigues

deixa-les com cicatrius, encendre el foc
que tot les aus s'addeixan

a bon fur...
d'un nou i lliure paisatge




Espero que se comprenda lo que quise decir. No lo corregiste y ya… a ésta altura de cerebros regionalizados, no sé si es catalá de Valencia, de Catalunya o de ninguna parte.
Dispensen, pues…. Mi osadía sudaka.

Petons!

rojA mhieL

Si, quier / en...

Si, quier / en...

Volví. Entré a una iglesia después de dos milenios de haberme desterrado. Tenía que, o quise hacerlo. Porque si para mí no significa más que… nada, ellos celebraban un encuentro y como hace cuatro décadas, estuvieron juntos ante la mirada atenta de algún dios.

Los preparativos habían comenzado semanas antes, cuando madre, mal encarando la odisea, hacía una encuesta hijo por hijo a ver si tenía quórum para la religiosidad.
Dos de cuatro no está mal, especialmente si los ausentes se hallan fuera del kilometraje reglamentario. Y para compensar vale un nieto que… además hasta ha indagado de qué y cómo es eso de las misas y ha accedido a despegarse, por recato, ese gorro azul anquilosado, bajo el techo de la casa de oración…

Bueno. Si hacer feliz a alguien es tan fácil, vale.
Una hora de historias de la infancia, resolver el inconsciente en recuerdos pasajeros y entender que cada quien busca su modo de encontrar la salvación.

-¿Qué te pareció lo de ayer?- preguntó hoy ella en el teléfono. Y la verdad, no tuve mucho que decir.

¿Me cambió en algo el regreso? No. Me dio gusto saber que no hay más que un pasado muy infante uniéndome a aquello. Me satisface entender que la libertad hace de cada ser un templo único y concreto. Me conmueve comprobar que la sed de espíritu suele colmarse con múltiples recursos y que todos valen. Y me pacifica reconocer que amo humildemente mi herejía.

¿Qué me pareció lo de ayer?
Que … aunque no creo en el matrimonio, aunque no practico una religión, aunque huyo de las instituciones, aunque tu vida y mi vida parezcan líneas distantemente paralelas...
Aunque el día a día de esos cuarenta años necesites hacerlo público testimonio…
Si una misa sirve para que seas – sean felices los dos…

Yo también estoy feliz.

Feliz aniversario viejitos, otra vez !

mheL