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un viaje a la nada

97126

97126

Eran cinco días. Precio de cinco minutos y las promesas insólitas de seriedad transoceánica.
Siempre cabe un iceberg a mitad de camino.
La burocracia tiene miedo de hundirse y requisa.
Un caramelo… y mientras tanto los de arriba contrabandean nuestros sueños, por millonésima vez…

No cumplieron. Como siempre casi siempre siempre. Amén.
Reclamar. Pelear. Insistir.
Excursión a la Aduana de Correos.
Una tarde soleada de marzo casi abril.

…

Estaba sentada entre muchos. Gente con cara de aburrida y butacas de frente a una pared. Una voz entrecortada en un micrófono, anunciaba un nº y alguien se ponía de pie.
Descubrí que al llegar ese momento, había que atravesar un molinete y cruzar una puerta cerrada hacia alguna otra dependencia más privada.

Cuatro jóvenes chinos se divertían con chistes y el sonar de la música estridente en un walkman compartido.
Un ruso se sentó a mi lado y cada tanto reía y me miraba con ganas de charla. Pero yo estaba tensa y molesta, cero amabilidad para confraternizaciones globales de cualquier índole y nacionalidad.

Leí mil veces los carteles confusos, tratando de adivinar el paso a paso de ese trámite y revisé cuatro mil más la cifra en el talón de cartulina que me habían entregado en el primer interrogatorio.

97126…
Gruñó el altavoz después de largo rato. Era mi turno.
Recorrí el hall, sortee la barrera y aparecí en un galpón de señores con guardapolvo y guantes, armados de cintas corredoras y cortantes filosos entre los dedos.

“Por acá por favor”, dijo un hombre canoso de mirada clara y cansancio de todo el jornal. “¿Qué te envían?”, preguntó, poniendo frente a mí una enorme caja envuelta en papel madera.
“No se… Regalos de cumpleaños que esperaba fueran sorpresa y sólo mía…”

Se detuvo a estudiarme. Un segundo que duró un siglo. Y no se que vio, pero sí sé que mis ojos hablan mejor que mis palabras casi siempre.
El empleado de correos deslizó el cortante dos veces sobre el papel. Fue muy preciso y rutinario. Levantó la tapa de una cajota muy bella con margaritas blanquinegras. Hundió de reojo la vista en su interior y con tono de complicidad me dijo… “¿Qué espias?... Es una sorpresa. Andá y abrilo en tu casa”

Creo que sonreí, porque el tipo, cuando selló el paquete con cinta de embalar y me lo puso en los brazos, también sonreía.

Esperaba otra cosa. Me habían advertido que es desarmar cada envoltorio, desnudar la intimidad y a veces pagar multas o resignarse a dejar abandonado el envío…
“¿Ya está?”
“Sí… chau. Feliz cumpleaños”

Respiré hondo cuando salí de allí. No me importó tener que caminar todo el Retiro hasta la parada del 93. Ni lo incómodo de trasladar una caja tan grande como casi la mitad de mi cuerpo.
Había ido a la Aduana suponiendo que me desarmarían y estaba regresando sin testigos, acurrucada a ese poco mucho gigante pedacito… de él.

Es extraño imaginar que detrás de un océano, alguien que no vi, que no está, que no sé… rompa el hermetismo de mis días grises y se arraigue y anide, desvelo tras desvelo, en las ramas despojadas, de todas mis tormentas.

Es extraño necesitar tan fuerte, trascender la distancia de los mapas y aprender a palpar en cada hoja, olor, textura, sabor, forma, color, idea y sombra, un poco tanto mucho de alguien, más allá.

Quizás por eso lo desesperante de la espera.
Quizás por eso, la alquimia de mudar la piel o el alma y transformarse en un objeto.
Quizás por eso, lo más impactante de cada regalo, sea que fue pensado especialmente, que responde a un motivo, que plasma una dedicación, que imprime un afecto, que implica un desafío o que sella una entrega…

Cinco sobres blancos para cinco cajas.
Caricias. Sentimiento. Pasión. Palabras. Filosofía.
Cinco motivos para cinco deseos y cinco millones de gracias que no alcanzan como yo quisiera.

Esa tarde, ni los empleados postales, ni el veedor de la aduana, ni las personas de la espera, ni los transeúntes, ni los pasajeros del colectivo, ni el encargado de mi edificio ni nadie, de todos los que me vieron abrazada al silencioso envío… se imagina siquiera lo que iba sintiendo, lo que conversamos… el paquete y yo, hasta quedarnos solos.

Madrugada larga y deshojar los trazos, pétalo a pétalo y lazo a lazo…
de tanto
despojado, traslúcido, entero, tórrido, efímero, perenne
y desbrujulado : Amor…

mheL

Ya…

Ya…

no siento en el aire…
la vorágine rabiante
de huir entre neblinas,

el cansancio
me aprisiona la garganta
y se cierran los ojos
de ésta lucha

y soy
estruendos sordos
de vivir y no vivir

No siento en la piel…
la prisa irascible
de correr sobre rescoldos,

la soledad
transita cada hora
y se nublan las hojas
de la espera

y soy
alarido enmudecido
de morir y no morir

…

mhieL

sur

sur

Si camino tus calles grises, ciudad,
me lleno de miserias
me visto de harapos
me unto de vergüenzas.

No te quedan rincones para la hipocresía
ni vendajes para la ceguera
ni palabras para la mediocridad.

No te sobran luces para tanto abismo
ni reparos para el ocultamiento
ni soles para un amanecer distinto.

Se huele tu carroña, ciudad
se percibe tu duelo
se palpa tu hambruna
se sabe tu escoria.

Y no te caben verdes ni oros para la tragedia
ni fosforescencias para la mentira
ni pancartas para la promiscuidad.

Y no te abundan instancias para quedarte orgullosa
ni tiempos para meditaciones
ni relojes para acompasar.

Es hora de que abras los ojos, ciudad
tu reflejo es tinto, revuelto, marrón,
río, plata, América, sur...

Es hora de verte la sangre, ciudad
turbulenta, famélica, espumosa,
caliente, América, sur...

Es hora de pies plantados, ciudad
terriles, negros, cayosos
Áridos, América, sur...

Es hora de manos juntas, ciudad
puño, golpe, azada
caricia, América, sur...

No te quedes sola
mirando otros paisajes
ajenos
vacíos,
imperiales...

No te duermas
no te tientes
no te engañes.

Si camino tus calles grises, ciudad
quiero amarte y que me ames
como sos y como soy...
amor, América, sur...

rojamhel

recuerdos de la cruz del Sur

cando caiga o pano...

cando caiga o pano...

quero estar

de pé,
os beizos zumegantes,
o peito quente,
a idea na boca

quero ver
coma o preto
invade as miñas retinas,
coma se engurra
o eco na saudade

quero escoitar
o zoar liberado
enxamio e bandada
migrando
a ningún ceo

cando peches a porta
quero entrar
sombra, contorno
ou silencio

quérome quedar
pantasma, brisa
ou deserto

cando o ar se apague
quero creer
que son sangue,
vermello, río e caravel
latexante treboada
e o centro do remuíño...

da túa ialma
aberta.

mhel

puntos suspensivos

puntos suspensivos

Hay un algo en el aire de invierno, que lo hace temible y deseable, algo que endulza las tardes y amaina amaneceres de hielo o escarcha. Duele la prisa y la pausa. Late el fuego. Brilla la calma... por eso estoy, por eso escribo, por eso creo, por eso existo...

No recordaba la sensación de un cuerpo cálido entre mis brazos. El latido de un corazón puede ser resurrección o parálisis.

¿Cómo sigue esto? ¿Qué se hace después de una noche torrencial de pasiones y aguaceros? ¿Cómo se deja atrás la piel caliente del deseo? ¿Cómo se ignora el sabor impregnado del último beso?... ¿Cómo?...

Un pie siguiendo al otro, reflejos en cadena de actos cotidianos, nunca antes más rutinarios. Y la prisa y el enojo y la culpa, amordazadas en el tic tac eufórico de los minutos previos a otra despedida.
Revisar los rincones. Palpar un cuarto ajeno reconociendo intimidades, alzar, doblar, arrinconar, cerrar y amontonar cada cuestión.

El espejo engaña, en el mismísimo segundo de la sonrisa dibujada entre gruesas y satisfechas ojeras de desvelo bien aprovechado. Nada de guiños y bondades... Lástima, pena y remordimiento, ruedan enarbolando unos lagrimones ácidos.

Un poco de agua y toalla. Dejar atrás el reflejo nefasto para hacer el sondeo definitivo. Cargamento, abrigo, papeles. El picaporte no suelta mis dedos. Pasos cortos frente al lugar temible de los hechos... Ahí donde un haz de luz traspasa las cortinas, donde una cama vacía acuna sus desvencijados flejes, donde las paredes silban secretos y suspiros... no hay nada que me pertenezca, ni que no sea mío.

El silencio me devuelve el secreto. Me lo llevo sin vergüenzas, lo cobijo, lo
quiero. Abajo me espera una partida, afuera, otra vida entre las vidas...

de la novela Menta y quebracho
fragmento

mheL

sedales

sedales

Me despierta… otra vez
la luz fría
de la luna en la ventana
como vos: esencia remota
y soledad de pie

ruedan sigilosos
los dedos de seda
entrelazados

sueño y sombra
estela y río

descuelga
primaveras racimadas
un reflejo
un recuerdo
una voz
una llovizna

imperceptible surco de la piel
que destiñe madrugadas
manos
labios
ojos
sed

desovillan laberintos
los silencios

cómplice la noche
y mi locura
de arrancar de éste cielo:
manantiales
tibio oscuro de querer (te)
y no poder…

mhieL

dioses y exilios

dioses y exilios

Le decía a K… no hace tanto, cuando él criticaba religiones y admiraba a Marx en su parábola de opios y mansedumbres…que cuando yo tenía su edad… 14 o 15… mi cabeza estalló como el Big Bang, buscando cada partícula de materia, una respuesta a éste mundo vertiginosamente absurdo.
Entonces, tenía un odio exacerbado a la iglesia y su investidura, que me resultó magnífico como inspiración al conocimiento desbocado.

Había una canción de Violeta… que tarareaba sin música cuando me hablaban de santidades, oro y plata encerrados tan lejos… de este infierno sin dios…

“Qué dirá el santo padre
que vive en Roma
que le están degollando
a sus palomas…”

Historia de segundo año, es una ráfaga de aire fresco y corrosivo que oxida los cimientos de los curiosos. Se descubre la mentira, la trama sanguinolienta, la corrupción, los negociados y todo aquello que ningún académico se atreve a divulgar pero… se lee entre líneas y se cabalgan laberintos más allá de las páginas amarillas de la sociedad feudal, la vida licenciosa en las cortes, los despotismos de los cruzados y las cenizas indelebles de la santa inquisición…

Yo amé en ese entonces y más ahora, a la profe que me obligó a estudiar el absurdo Borgiano, a las catequistas imbéciles que jamás supieron contestar ninguno de mis planteos filosóficos, al cura que me aconsejó no mezclar la osamenta primate de Lucy, ni el descubrimiento de los Leaky en África… ni a Darwin, en asuntos de dios.

Y amé a mi madre, con rabia feroz al principio… por retarme a buscar respuestas que su hacer religioso no podían saciarme. Porque su desafío me abrió en pedazos.
Conocí las cartas de Gregorio (el Papa de las estrategias). Recorrí el mundo bárbaro de San Patricio y San Brendan. Crují en las brasas orgiásticas de Torquemada. Vomité herejías entre los Arrianos. Sufrí los despojos de Galileo abjurando de sus teorías. Amé las sobriedades de Lutero y sus reformas. Gocé la humanidad mezquina de Enrique VIII y me llené de sombras y de lunas, saboteando los versos prohibidos de El nombre de la rosa y de La diosa blanca…

Cuando el chico me mira y piensa que estoy loca… antes de darle la razón, le recuerdo que siempre hay un punto en el camino, en que la solidez del suelo se desgarra y cada pie en un margen, desequilibra la marcha, detiene y paraliza.

Tomamos decisiones y jugamos a que somos artífices de nuestra propia vida.
Ese tiro, aquella vez, me reencontró con mi naturaleza mas íntima y ahora hoy, me vuelvo a enfrentar a mis fantasmas de viejas tropelías, en sus ojos de espejo empañado cuando me invita… como antes de ayer, a sus propias batallas.

-¿Podemos hablar de la diferencia entre ser ateo y agnóstico?-
-Entonces discutamos que es religión y que es religiosidad-

Le digo que priorizo la duda y me alejo de absolutismos.
Me habla de esos fieles rezando y llorando por su hombre emisario de dios y de cuánto bien harían todos juntos si se unieran para algo más concreto y mas verídico.
Le explico que la libertad también contempla el derecho a la fe individual.
Me contesta que la religión debilita y empobrece.
Le recuerdo que ya en las cavernas teníamos sed de trascender.
Me define en teorías y prácticas sus diferencias.

Y yo pienso….¡Joder!... Porque tiene cien respuestas y mil preguntas. Y el sendero de sus razonamientos eclosiona cada día más a prisa.

-¿Tanta ceremonia…? Se murió un Papa… pondrán a otro…y todo seguirá igual-

Cambian los santos padres y son siempre las mismas palomas degolladas por idénticos motivos. No importa que dijo éste, ese o aquel… Importa que nadie ninguno nunca, hizo ni hará nada para revertir el curso de las aguas… que hacen del molino de la fe una furiosa necesidad, porque vivir en ésta tierra: hambre violencia miseria injusticia… duele tanto que pocos motivos… alumbran y la mayoría… sobran.

-Dios no existe-
-No me preocupa si existe o no. Me indigna la industria de dios…y la barbarie satisfecha… en su nombre-

Tal vez… a los 14 o 15… el Big Bang es nada mas que un click, un destello y la luz preciosa de saber que en los escombros… todavía nos cabe la conciencia, de la mas plena… oscuridad.

…

Sin fecha - Cualquier domingo de otoño – Viendo la plaza de San Pedro por televisión -

mheL



“Miren como nos hablan de libertad
cuando de Ella nos privan en realidad
Miren como pregonan tranquilidad
cuando nos atormenta la autoridad

¿Que dirá el santo padre
que vive en roma
que le están degollando
a sus palomas?

Miren como nos hablan del paraiso
cuando nos llueven balas como granizo
Miren el entusiasmo con la sentencia
Sabiendo que mataban ya a la inocencia

¿Que dirá el santo padre
que vive en roma
que le están degollando
a sus palomas?


Entre más injusticia, señor Fiscal
Más fuerza tiene mi alma para cantar
Con esto se pusieron la soga al cuello
El sexto mandamiento no tiene sello

¿Que dirá el santo padre
que vive en roma
que le están degollando
a sus palomas…?

Violeta Parra

Malnom

Malnom

Mil noms…

només flors roges
del territori de l´alba

ombra efímera del mur
de la soletat en calma

Mil noms…

conjunció de les flames
de la pell més íntima

la meua pena i la set
de la llum creixida

Mil noms…

del mal nom
que entrecruixa la paraula

per als cristalls obscurs
una pedra caiguda

Mil noms…

un nom
que no em permet esperar

navega i espurna
obert al fang…

el desig…
el meu desig
sens bitàcola

mhieL

PS... Gracies Pere por la corrección...!

me... the silent deviL

me... the silent deviL

Bordeando la sombra
de éste islote oscuro:
mujer
de razones solas
y un silbido agreste
entre las manos

siento el siseo
de rumores turbios:
deseo
que ronda mi cielo
rojo a la deriva
de un sol

siempre entre neblinas
esconde mi piel:
la despedida
de otro espectro vivo
en el nido red
voraz

de la pasión
…

hieL silvestre

vacuidad

vacuidad

Estoy peleada con las palabras
un genio azul dibuja mundos
dentro de tu mundo
y no tengo nada que decir

gimen mis voces un arrullo
que no alcanza a nado y vuelo
un elipse horizonte estribo
de la noche enredada en la pared

Estoy peleada con las palabras
no me alcanzan
se pierden
sobran
sangran

para decirte hoy
lo que yo quiero decir...

mheL

sparkles

sparkles

mi piel hoy no es blanca

ha decidido pintarse
sangre
de los que duelen

ha decidido vestirse
harapos
de los desnudos

ha decidido enlutarse
hambre
de los sedientos

mi piel hoy no es blanca

es tierra
es agua
es aire
es fuego

mi piel ha decidido
ser nada o ser la luz

ser el cuenco y la sequía

el espejo desteñido
del dolor

roj

y...

y...

no puedo dormir.
me falta el titilo
de tus letras negras
y el cielo se apaga

niebla...
mil estrellas fugaces
coletean en mis ojos
que no ven.
se descuelgan como pétalos
desandando mis pestañas
las luces
las sombras
que no entiendo, ni sé.

un universo
azul-vacío
me invade la noche
sin letargos
hoy no hay luna
hace frío...
y no puedo dormir.

mh

Foc i pluja

Foc i pluja

Yo espero…
puede ser…

una vez pronunciar una palabra
que sepa
de altamares y de cielos,
de enredarse
en la lengua de tu alma
y de crecer:

Gota… torrente… aguacero…
lluvia de otoño
alimentando brasas

que ésta noche
otra
cualquiera
todas

inunda de temblores
y ceniza,
la luna caudalosa
de mis aguas

de metáfora y mujer.

Yo espero…
potser…

anells de foc i pluja,

més llenya mullada
i la llum encenga

dels somnis
en la pell…

mhieL

venenoS y aniversarioS

venenoS y aniversarioS

Mi amanecer, me despertó muy temprano entre toses y destellos… “Hola vieja. Aunque no te entusiasme …Feliz cumpleaños… ¿querés que vuelva a casa?” “No, flaquito… Salimos juntos otro día” “Bueno, después te llamo, un beso”

Qué simple… cuando decir y actuar tienen la misma densidad y transparencia… Pero parece que no es simple y que tampoco soy creíble o no se qué…

Una ella, me dejó su mensaje en el contestador lamentando mi esencia mas íntima. “Me da mucha lástima que no quieras festejar”
Un él, me atacó llenándose la boca de “familia”… cuando no pudo ni ante su propio espejo sostener la dignidad.
Y el otro él, con esfuerzo de cariño y pena, me preguntó ésta mañana, si el problema es que no me gusta la vida…

Si supieras….
Si supieran…. Tantas cosas que jamás diré…..

Y
No me gusta. Claro que no me gusta.
Para mí la vida no es limitar supervivencias, ni inventarse paraísos materiales posibles de éste lado, ni acotar tres cuatro doce, algún afecto.
La vida debería ser, al menos, el respeto o la aceptación, no escuchar un reproche ni tener que justificar un modo de sentir.

Estoy cansada de tener que explicar cada célula y cada mínimo esbozo de aquello en lo que creo, sólo para intentar que aquellos que dicen quererme… no sufran por mí.
Estoy gastada de nunca caber mis puentes en un suelo que siempre resulta ciénaga y vacío.
Estoy corroída de falsedades ciclónicas en un mundo que gira de egoísmos.
Estoy rota de ilusiones que se pierden antes de tocar el cielo con sus alas.
Estoy desierta de motivos porque el amor es siempre lejos a destiempo o imposible.

No me gusta. Claro que no me gusta la vida. Seguramente por eso voy pariendo historias y robo palabras y destejo el tiempo mientras juego a ser lo que no puedo.

Sumo anillos en un tronco hueco
Y me deshojo de sueños cada primavera
A veces intento una flor
O invoco la luz de las semillas
Pero…
Cada vez son menos los motivos
Para esperar el ocre del otoño que me quiera…
Como soy

Supongo que la vida no es el problema. El problema soy yo, desde siempre a contramano de la vida. Pero ya… ni siquiera me importa explicarlo o entenderlo. Mis convicciones son granizo y en ésta tierra brilla el sol.

No se trata de evitar los apegos para prevenir las lágrimas.
No se trata de esquivar el dolor para sortear compromisos.
Cuando los calendarios no existen.
Cuando creo y amo.
Cuando digo libertad…

Cada instante es eterno y efímero.
Cada sentimiento es entrega y desangre.
Cada latido es miel y espina.

Por eso… la vida me sacude tanto. No me da tregua y le devuelvo barro.
Le jode mi cornisa de muerte y me condena, estirándome los años.
Hasta que me rinda
Hasta que se rinda

Y se apague encienda el titilo…de más leña y ceniza
roja
en alguna constelación.

…

No me gusta. Claro que no me gusta la vida.
Y no hay ni habrá celebración. Pero… sí soplaré la flama y escucharé las bendiciones y las maldiciones y pediré tres deseos hoy…

uno: por quienes se entristecen porque no soy como quisieran
dos: por quien padece a diario mi idea o mi agonía
tres: por quien me sobreestima y se abraza al desamor

brindo con cristales y agujas
hojas secas de avellano en la boca
otro día noche sombra
que se va…
Salut

M de purísima hieL

remanso

remanso

No sé qué decirte ahora.
Todavía no secan
mis lágrimas de anoche

Siento tu quietud
de estanque, como un velo
pegado el silencio
al claroscuro
de mis ojos muertos

Quiero quedarme
a lo lejos del paisaje,
un hueco
entre tus labios
de agua tibia y orilla,
exiliarme de palabras
y esperar…

porque
refleja un cielo oscuro
tu espejo de remanso
como sombra y eco turbio
de la piel
imposible o subterránea

Paraliza el recuerdo
la nostalgia
de éste nunca
todo nada
jamás siempre
desear entrecortado

y postales despojadas
de reloj.

Quiero quedarme
entre medio del paisaje,
un verde camalote
en tu pecho de laguna,
deshojarme de tormentas
y esperar…

viento de marzo
luz de otoño primavera
funde el sol,
las voces de las nubes,
se deshace la ausencia
como espuma,
sobre mí

lloviznan mil estrellas
y disuelve gota a gota
la bruma, una frontera
invisible mortaja
de las horas

y sedales desahuciados
del amor…

No sé qué decirte ahora.
Todavía me lloran las manos

Quiero quedarme
en la esquina del paisaje
desvestirme
de sombras y cadenas

algún día
aletear de alas mojadas

y esperar…

que las corrientes
te devuelvan o me alejen

el instante murmullo
de quererte

o despertar

*

mhieL

K...

K...

Hacía calor aquel día. Mucho. Muchísimo. Y mis veinte kilos de equipaje no pudieron convencerme de que no era necesario estar subida a una escalerilla enclenque, limpiando el techo con lavandina para que todo estuviese perfecto.

Nada es perfecto, K… nunca, nadie. Ni siquiera la tormenta que horas más tarde te recibió a esta vida.

Tu papá me convenció de que era el tiempo y nos fuimos, aunque yo no quería… Me hubiese gustado tanto que nacieras en el campo… en un prado… o en el bosque… o en un río.

“No seas complicada, querés…? Pensá en el bebé”
“Pienso… por eso. Esa cama con estribos se parece tanto a un potro de tortura…!”
“No delires, mujer..!”

Y el sanatorio fue tan frío… Odio los azulejos, el metal blanco de las mesas de instrumental, la ingravidez de las camillas y esa gente que va y viene entre neblinas.
Ya te dije, flaquito. Nada es perfecto.

Tu viejo quiso estar ahí y darte su bienvenida. Recuerdo que le apreté de tal modo las manos que le quedaron señas… pero no fue suficiente para devolvértelo entero.
Sabés que…? Nunca lo imaginé con nosotros ese día. Hasta unos meses antes, parecía que íbamos a estar solos vos y yo y… ahora, que te gusta provocarme diciéndote comunista (aunque sé que mientas para joderme)… te cuento que mi amigo, aquel de las fotos barbudas, el “camarada” Darío, estaba convencido de querer acompañarnos en la odisea… Las causalidades… ves? Fue hace tanto y tan poco y la vida gira tantas veces en un mismo instante…!

K… Quise hacer las cosas mejor, pero nunca entendí el “mejor” que cuadra en el diccionario de esta sociedad tan … ajena. Y fuiste difícil siempre, nenito.

Desataste los vientos de marzo en una noche agotadora. Se rompió mi talismán de plata en la sala de partos… como si ya no nos fuera a hacer más falta y después, cuando te acomodaron rojo, azul, sucio, hinchado, quejoso y enorme sobre mi pecho exhausto… estuve absolutamente convencida de que, a pesar de mi egoísmo de madre satisfecha… tenías que estar acá.

Eras los ojos abiertos sin color y cara de reclamo empedernido… un pedazo de otoño enredado en sangre y… sabés qué fue lo que viste, ya inquisidor… entonces?. A tu “verduga” personal (como dijiste ayer)… pero mucho más congestionada que éstos últimos días… apestosa, de defensas corroídas y con un obligado y estéril barbijo! Aunque te juro, que por debajo… sonreía.
Siempre dando la nota yo… ya lo sé. Perdón.

Peleamos mucho desde el principio. Entiendo que estés cansado. Yo también lo estoy pero… siempre es más fácil cuando en vez de pelear en mi contra, peleamos juntos… no?
Hoy me dolió más que antes lastimarte y lastimarme. Quizás porque nos parecemos demasiado y ver, desde un espejo otro espejo, es reflejar al infinito cada átomo… aún los “defectuosos”

Mirá, K… en todo momento, desde el primer deseo, hasta ahora… y cuando elegí tu nombre yo pensé en la libertad.
Toda la familia tuvo algo que decir en mi contra y seguramente, adivinando la avalancha, nadie supo hasta el 24 de marzo al amanecer, cómo te ibas a llamar. Fue mi secreto, igual que el tayüel que te canté millones de veces en silencio, igual que el brillo de melipal en tu pielcita tibia, igual que los pactos de lunas llenas y leyenda, igual que tantas noches de vigilia y todo eso que guardamos sin saber.

“¿Por qué un nombre tan raro… y de indio, mhel?”
“Porque tiene espíritu. Porque éste día es su marca. Y lo quiero libre y silvestre como un sueño, de dignidad…”

Qué trabajo nos da la libertad…!
Vos te rabiás conmigo cuando la nombro en voz alta, me desafiás con el filo de las palabras mas esclavas… y te perdono, pero… no me digas otra vez que no es posible, que no hay motivos, que ya es inútil, que no existe… porque entonces, ni tus abrazos de ortiga alcanzarían para emparcharme.

Te lo digo de nuevo, negrito… así, como te lo escribí hace catorce sudestadas y alguna vez refunfuñaste acusando la cursilería…
No importa. Si no es hoy, mañana. Cuando te descubras, lo vas a entender


Kxiel…

dame tu mano chiquita
Y caminemos a un lugar
donde nadie pueda lastimarte,
ni siquiera yo

menos que nadie yo

un lugar
donde el viento cante
tus canciones
y la lluvia bese
tu pelo de avellano
un lugar
donde la luna
acaricie tu cansancio
y las flores entibien
tus pies llenos de trigo

dame tu mano redonda
Y busquemos ese sueño
donde nada pueda despertarte
ni siquiera yo

menos que nadie yo

un sueño
donde el sol ilumine
tus juegos
y las semillas crezcan
en tus ojos de tierra
un sueño
donde la nieve ría
copitos de maza pan
y las nubes endulcen
tus labios de colmena

dame tu mano caliente
y naveguemos un tiempo
donde nadie pueda detenerte
ni siquiera yo

menos que nadie yo

m

tu pinche tirana madre
desde un costado del soL

azul

azul

Marzo…

me diluvia el alma
como un canto de ballenas

es lamento azul marino
en el fondo
del fondo
de ésta nave a la deriva

quejumbroso diálogo
de enredos y madréporas
desafío de latitudes
y soñar…

un enjambre Sonoro
de medusas

cuerdas trenzadas
en el pelo

luz y estrellas coralinas
en los poros

y el ocaso de tu nombre
en altamar..

mhieL

24 de marzo

24 de marzo

Recuerdo

con el brillo del relámpago
ese día
la hora
el vacío
el clamor

miedo sobre miedo:
las calles de la infancia,
sirenas aullando
estampidas polvorientas

Sangre
y silencio
y más vacío
y más sangre
y más silencio

…

Recuerdo

los nombres sin nombre
y los lentos exilios,
las ausencias de amor
sin despedida
y la sospecha
trepándonos la idea
como sombra
por los pies

muerte sobre muerte
los puentes de la infancia
señales derruidas
listas de sospecha

Dolor
y silencio
y más sangre
y más vacío
y más silencio

…

Recuerdo

el silbido del disparo
los sueños quemados a destajo
los ojos oscuros
y las alas rotas
de relojes nuevos…

Blancos caminos
de blancas verdades

Recuerdo y bendigo…

la vida en los pasos
pañuelos de madres
lucha sin descanso
ronda de semillas

y otro

amanecer

*

24 de Marzo: Ni olvido ni Perdón

mheL

dibujo de Adolfo Nigro

ésto...

ésto...

Respuesta para Marta:

Quién soy…
No sé decirte

A veces Una niña
que juega A los disfraces,
que busca su sitio, un tiempo, un motivo

a veces el silencio
de las tormentas que se pierden,
de los soles que se apagan, de esperar

a veces una mujer
con la lluvia en los ojos
y cien mil rincones secos
de más versos vacíos.

Quién soy…
No sé decirte

sólo un poco de barro cocido
a fuego lento

un soplido del pampa
enmarcado de cemento

y la ilusión encendida
de leña verde y mojada,
humareda de frío
de alguna… constelación

mheL

*rojA *mhieL *hieL silvestre
*la gota de saL *dama de la alta torre
*migrannia *cruz del sur *desbrujulada…

y casi siempre

sólo nadie

del montón

tu esquina

tu esquina

Funde la Tierra:
la palabra

humus fértil tu voz
alas-simiente-raíces
de metáfora

Plenilunio en las manos
sobrevuela el rocío
pedregoso

de tu huella fecunda
en mi pared

Trece veces aureola
y marejada

remolino transparente
bajo el agua

como espesa llovizna

somos sombra y aleteo
de neblina
entre los pies

en respuesta... para el chico del Barri del Carme
rojA