Venía caminando del cole... disfrutando la llovizna en mis talones. Y se me ocurrió destejer las conversaciones de éstos días.
Pensé en las zanjas del querer y el poseer, en los abismos del tener y del ser y en ese despuntar de horizontes, viejos, eternos y ahora nuevos.
Pensé en las diferencias y en el modo de elegir el camino.
Pensé en la vida misma y en tonteras existencialistas.
Pensé en ella y en ellos y en nosotros y en los otros y en mí...
Ella... se ha comprado un canarito, con linaje, papeles y barrotes. Un pajarito que aprende a cantarle cuando quiere ....
Yo... simplemente abro mi ventana, y llegan las golondrinas a anidar en ese hueco sobrio de la pared. No les ofrezco nada.... más que ese agujero de piedra y las mentas del cantero con que tejen sus cunas...
No les pido nada.... sólo gozar con ellas sus alas azules o sus peleas de gritos en las mañanitas de verano.
Sin cerrojos... ellas regresan a mí, cada puntual temporada. Regresan sin hacerme promesas y yo, sin pedirles nada...
y
Tal vez,
el amor sea eso,
alas de golondrina
en el mar
de los secretos
un cielo sin escalas,
abiertos ventanales,
calor de madrugada
o un canto de aguaceros.
Tal vez,
el amor existe
y sea eso...
mhieL