El baúl de las fotos
Fue el segundo más largo de la historia. Entre cerrar la puerta, comprobar que no había fosforescencias verdes y hacer CLIC en el botón rojo, para prender la linterna... La aureola de luz blanca, rebotaba en los estantes con ropa, o se estrellaba en las caras, pasando de dueña a dueña en una competencia absurda por ver quién encontraba antes, cualquier objeto sospechoso.
“¡Dámela a mí!”
“¡No, yo alumbro mejor!”
“¡No me enfoques a los ojos!”
“¡Mejor apagala!”
Y entre tirones y repartijas, la linterna salió volando y cayó adentro de la caja de cuero donde se guardaban todas las fotos de la familia.
Era raro, porque generalmente, ese cofre estaba en lo más alto del ropero, y bien trabado, con esa palanquita de metal que hacía un TRAK intenso al abrirla o cerrarla. Y esa tarde, ni estaba arriba, ni estaba cerrada...estaba ahí atrás de las almohadas con olor a almidón, como si alguien se hubiera olvidado de acomodarla.
Sea como fuese, terminó con la discusión. Porque era muy interesante revisar esos paisajes de lugares lejanos, de montañas y casas de piedra, y adivinar los nombres de esos parientes que ninguna de las dos había visto ni vería jamás.
Las hermanas se entretuvieron revisando caras en blanco y negro y marrón, que hacían desfilar bajo la luz difusa de la linterna. Sabían de memoria algunos nombres. Otros había que descifrarlos de las letras enruladas que escribían dedicatorias, o saludos, o fechas...
mhieL de antaño
Los Abuelos de Asturies
2 comentarios
rojA -
...
bueno, las costumbres son las costumbres pero... doña Elvira no se creía ni por asomo eso de las desigualdades porque tenía un caraaaaacterrrrr.....
y él, Tino, ex dinamitero, ferroviario y astur republicano, ni un ápice del código burgués.
como sea...
Salut!
marta zabaleta -
y que inetresnate como als mujres s eparaban e sneail de desigualdad...ja ja..
besos santafecinos deslondres nocturnal.