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un viaje a la nada

Salir a comprar

Salir a comprar "No estoy sol@... puedo salir a comprar"
Divididos

Hay algunas tardes, como ayer… que se inician en soles y acaban en llanto, y regresar a casa es ir mojando los pies entre los charcos y caminar por el asfalto para no ceder al resbalón gastado de mis pies en sandalias…
Y mientras desandaba las últimas calles, agua deslizándose fresca por mi cara, pensé si de verdad yo no debía intentar un eclipse ajustando mis pasos y mis huellas a los de todos los demás…

Subí a la vereda, mheL. Esperá que pase el chaparrón. Buscá refugio debajo de los techos. No te mojes. Tomá un taxi.

Tal vez, ya estaba triste porque el reencuentro con ellas es un lazo al pasado. O porque Flores es un barrio que me huele a gris oscuro. O porque atravesar los negocios llenos me marea. O porque el calor intenso me rabia…

-Vamos a comprar ropa… Hace tanto que no nos vemos… Dále, vení así almorzamos juntas… Por favor. Tenemos ganas de verte-

Odio el trámite de remar entre mujeres indecisas, esperar un turno, encontrar algún trapo que me agrade y luchar por un probador que… además de todo eso… me devuelva la imagen reflejada de lo que quiero ver.

Lo que quiero ver: motivo imponente para que un rato entretenido acabe en diluvio. Porque lo que quiero ver no va envuelto en nada… mi simplismo hippie se desangró con Lennon y el despojo amado del punk ahora cotiza en pasarelas o se vende en galerías. Pero tenía necesidad de ellas… y fui.

Jugar… quizás sea lo más grato de la odisea mercantil. Aire acondicionado, espejos amplios y el disfraz de ser por un instante quien jamás uno querría ser… ¿o quien no se atreve a ser…?

Encontramos lo más bello en el sitio menos esperado. Sin probadores. Sin gente abarrotada. Sin etiquetas… La diseñadora china accedió por fin a que nos probáramos su ropa y habilitó un baño oscuro, repleto de bolsas plásticas y mercadería.

-Compráte esto, mheL…Estás divina… Si no, lleváte el pantalón…Dále… Te lo regalamos para tu cumpleaños… Parecés otra, flaca…miráte…-

Seda roja y negra. Medio kimono. Mangas vampiro y lazo en la espalda. Cadera baja. Piernas amplísimas. Tornasol de drapeados infinitos…

-Faltan dos meses para mi cumpleaños y no festejo mi cumpleaños-
-Pero yo sí… y voy a hacer una fiesta en un hostel de San Telmo… y van a venir amigos que quiero presentarte y…-

Nada. Fin del discurso. ¿Por qué siempre todos los caminos conducen a roma? ¿Por qué uno tiene que verse “bien” para ser presentable? ¿Por qué jugar a los disfraces si el mejor traje es la piel? ¿Por qué parecer “otros” cuando hay sed intensa de autenticidad?...

No sé. Tengo la cabeza rota, chicas… de querer encajar en un tablero donde no puedo ni sé jugar. Y me da pena admitirlo, pero estoy cansada y aunque sé a fe ciega que como esa vieja tienda china… “encontramos lo más bello en el lugar menos esperado”… cuando la tarde comienza con soles y acaba en llanto…
yo quisiera olvidarme
de ser como soy

mheL
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6 comentarios

Heidi Metal -

Y bien que la señorita se probo y se compro su ropita!!! No te hagas la canchera, que vos no salis desnuda a la calle, y nosotras si somos capaces. Ademas, siempre, siempre lo mismo, recorda que somos artistas visuales y tactiles, y que lo de la ropa es un juego. Por que te tomas TODO tan en serio, che!

mhieL -

"My occasional unfaithfulness"

el asunto es que a veces amenaza no ser ocasional.

gracias Pere

twin brotherhood -

El poema es de una dama de la poesía y de la Corte, natural de Maine, y que despabiló en el 2000 y, caray, con la juez que un día empezó a desdoblarse...

Un poema de Lillian Baker Kennedy, que lleva al juego de la metapoesía o el texto del psicoanálisis a la contra del Jill& jack (jill piensa que jack piensa que jill.... ay, amiga, quememos los pirómanos de la antisiquiatría: a los otros, al menos los conocemos y, de paso, nos alquilan el diván..]

No te lo traduzco, pues que te conoces los graffiti de la pérfida Albión:

Jack Nicholson

I want to be a poet like Jack Nicholson
with a wink that cuts straight to the nerve,
a little scheming under sighing laissez-faire.
My occasional unfaithfulness forgivable
even essential to who I am,
the wolf who raises eyebrows in surprise
when fate has struck the fatal blow,
then slowly, broadly grins.

*****
Eso, yo también. Nicholson, por descontado, supo el precio...

Bona nit, flux roig!

mhieL -

y me pregunto... si mi soledad creadora...

será un precio razonable...?

mhieL -

Me gustó muchísimo, Pere!
Dice tantas cosas que son como ver desde adentro...

Gracias muchas por estar siempre malcriándome

Te doy éste, que le tengo mucho cariño...

Astros fuentes y flores

Dicen que no hablan las plantas,
ni las fuentes, ni los pájaros,
Ni el onda con sus rumores,
ni con su brillo los astros.
Lo dicen, pero no es cierto,
pues siempre cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman:
—Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera
de la vida y de los campos,
Y ya bien pronto, bien pronto,
tendrá los cabellos canos,
Y ve temblando, aterida,
que cubre la escarcha el prado-

Rosalía de Castro

Un día, mi hijo escuchó éstos versos y los guardó para mí. Me dijo que la mujer del poema era yo y que así seguiría por tiempo indefinido... LOCA
Fue un lindo regalo.
La dama de Galiza tenía el don de hacer tangible lo lejano. Me gusta el eco de su lucha contra la poesía establecida y la informalidad de su equipaje.

mh

Pere -

Te envidio en tu soledad creadora. Como en la canción "The warrior", el guerrillero, el maquis, adaptando para la ocasión: "J´ai perdu a femme et enfants, mais j´ai tants d´amis, j´ai la France entière..."

Sí, Roja, tienes la Poesía entera.

La poesía es un gozoso y, como la revolución, permanente préstamo.

Te robo... y, a cambio, Roja, te entrego un texto que escribí, originariamente en la lengua de los míos, pero que versiono para mHiel toja:

MEMORIA DE NELLY SACHS

Después de tantos años
Hemos ido
Del brazo
por el hielo

Tresa Rüthers-Seeli


Ella todavía vela los colores
polvorientos del cristal al alba.
En las horas de espera
Ella imagina estrellas,
ángeles, augurios, el hueso de nieve,
el ojo de la luna,
las señales de la vida y de la muerte.
En el arrebato del sueño
a través de las venas azuladas
se ha perdido, gota a gota,
al encuentro de la luz en el centro
negro del tiempo, en el hueco definitivo,
mientras las alas del mochuelo
estendidas del todo sombrean la terra.
Como una falsa
descodificadora del viejo mito,
Ella enseña sus nalgas
ante la escasa gente de medianoche
que ignora el maderaje de ébano
y se aleja de la música de las calles
pisotedas por los ojos sangrantes de sus ancestros
que vienen del espejo
y del gran ruido de sus lágrimas.
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