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de puertas y escaleras Vino a verme a la escuela.Habíamos acordado que yo seleccionaba esos libros viejos que nadie usa y se los daba para la biblioteca de la villa. -Te busca un muchacho afuera- me advirtió Mary, una de las porteras._La directora está justo en el hall y no deja que entre- Era obvio. No hay bien recibidos últimamente, a menos que lleven charretera o medalla de honor autenticada. Y el currículum oculto de un joven, generalmente a pocos interesa aunque se sea educador popular, músico, asistente barrial, trotamundos o lanza llamas… Cargué con disimulo mi bolsa de evidencias y bajé a hacer la “entrega” -Mhel!... me negaron el acceso…¿es por la pinta?- Lo miré de nuevo. Ojos renegridos, cara de rebelión y barba desafiante. –Estoy un poco roñoso, no?... Ando en las esquinas haciendo fuegos…- Ahá… pantalón quemado, manos con tizne y zapatillas viejas. -No es nada de eso y es todo, compañero…. Es la vida real que acecha los cimientos de arena, de la escuela- Crucé el frente vidriado y a la vista del público interno y externo, me senté en las escaleras a charlar con Sebastián. Mary dijo que pasaron muchas miradas curiosas de ida y vuelta y que hubo murmullos maliciosos en el aire, pero no nos enteramos de nada porque teníamos demasiado de qué hablar. Lo bueno de las puertas es que uno decide abrirlas o cerrarlas, entrar o salir. Y en ese doble mensaje de rutina, está la clave-llave de tomar decisiones correctas. ¿Cuántas realidades existen, que la escuela niega? ¿Cuántas soluciones están al alcance de la mano y detrás de una pared? ¿Y cuántos pasos dividen… el frío de los mármoles, del barro… en nuestros pies? rojamhieL Viernes, 05 de Noviembre de 2004 15:30 Comentarios » Ir a formulario |
un viaje a la nadaDesde éste andén quiero cruzar, por las incógnitas de mapas destruidos.
Sentir la piel del sol en mil palabras desnudas y arar entre los surcos de una aurora boreal. Quiero ser, entre tus labios peregrinos, claras gotas de miel y hiel... rOjA-mheL TemasArchivos
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